Hombres y mujeres desempañan cristales con los dedos
tirados sobre algún sofá
el vaso derramado y algún dolor profundo.
tirados sobre algún sofá
el vaso derramado y algún dolor profundo.
Silencio a bocanadas.
Aire trizado por la promesa no cumplida
que vuelve a la memoria, cada tanto.
Sólo un chico, hoy,
dibuja suplicios con escarmiento mágico.
que vuelve a la memoria, cada tanto.
Sólo un chico, hoy,
dibuja suplicios con escarmiento mágico.
Horas para sentir el tiempo
y el pulso enrojece las mejillas.
y el pulso enrojece las mejillas.
La ausencia se posterga en las cosas que quedaron allí.
Los automóviles perturban el reposo;
la gente se prepara
como otras noches,
cuando ésta todavía no existía.
la gente se prepara
como otras noches,
cuando ésta todavía no existía.
Nadie se atreve a mencionar ciertas palabras.
Y sin embargo,
alguna mancha roja entre los labios,
el brillo demencial en la mirada
tragándose el sentido.
alguna mancha roja entre los labios,
el brillo demencial en la mirada
tragándose el sentido.
Mientras, los otros viven, con su ritmo.
El chico se construye personajes
aprendiendo a sufrir.
El chico se construye personajes
aprendiendo a sufrir.
Aprendiendo a mirar con cierta inteligencia.
Jaulas de la memoria:
lo peor es aceptar que el tiempo hace su obra.
lo peor es aceptar que el tiempo hace su obra.
