Así vagaba Ovidio entre el follaje
grisáceo de su exilio palatino,
así pudo soñar el mar latino
en un país muy pálido y salvaje.
grisáceo de su exilio palatino,
así pudo soñar el mar latino
en un país muy pálido y salvaje.
Así también, flotando en el paisaje
silencioso y extático, imagino
bajo un cielo muy blanco mi destino
indefinido y lento como un viaje.
silencioso y extático, imagino
bajo un cielo muy blanco mi destino
indefinido y lento como un viaje.
Como si en calma fuera hacia la muerte,
hacia un lugar igual, celeste y lleno
de palmas y murciélagos, sereno,
hacia un lugar igual, celeste y lleno
de palmas y murciélagos, sereno,
donde tras de un cristal pudiera verte,
y murmurar tu nombre con la frente
apoyada en el vidrio, eternamente.
y murmurar tu nombre con la frente
apoyada en el vidrio, eternamente.
